martes, 2 de agosto de 2016

DUDA

Sábado, 21 de enero de 2012

Libertad, esa es una palabra que realmente es muy buena, pero cuando se habla de amor es lo último que quisiéramos. Tal vez por eso esta libertad que tengo no me sabe tan bien. Tal vez por eso mi mundo se paralizó. Mi pasado fue bueno hasta cierto punto, genial; pero (siempre hay un “pero” cuando se trata de mí) mi pasado ya pasó y el presente se me esconde y parece que yo lo ayudo.

Está bien, yo no hago mucho por mi presente, más hago por mi futuro: Leo, estudio y planifico tantas cosas para “el día de mañana”. Parece que me hubiera olvidado del famoso “hoy”,  que sin duda es importante. Y aunque hoy es cuando leo, estudio y planifico, se sienten tan lejanos sus frutos.

Los días se me escurren sin ninguna emoción. Ya hace mucho que mi buen pasado empezó a llenarse con nada que no sean promesas de un futuro mejor. Y cada vez que intento salir tengo la sensación de que no pertenezco a ese mundo. Me he culturizado un poco y mis gustos han cambiado y eso parece no ayudar allá afuera. Recuerdo que cuando ignoraba muchas cosas, de las cuales hoy no ignoro, era más feliz. Pero después de saber lo que sé, me he vuelto más inconforme con la realidad (lo reconozco, tampoco quisiera volver atrás).

Los amigos que tengo siguen siendo los mismos, yo he cambiado. Es tan raro voltear y ver lo que fui: un barrista, punk,  grafitero y algunas otras cosas más que están muy lejos de lo que soy ahora. ¿Que soy? Un estudiante de periodismo que lee a Vargas Llosa, Saramago, Gabriel García Marqués, Mariátegui y muchos más, que después de empaparse con tanto libro admite que su pasado autodestructivo fue genial, pero suficiente.

Hay cosas más importantes, y esta vez con sentido, por las que puedo arriesgarme. Sólo que tengo que estar preparado. El “ahora” ya no admite tanta tontera, lo único rescatable es el amor. Que aunque sea lo más absurdo de esta vida, es lo que le da sentido, lo que por ser así, absurdo, no desea la libertad.

Cuando uno está enamorado desea siempre pertenecer a alguien.  Debe ser lo que me pasa, tal vez este conflicto interno no es por mi presente estudioso y esforzado, sino porque me quedé sin amor (no hablo de mujeres, que hay muchas) digo amor. Sé que es caprichoso y aparece cuando menos lo esperas. Quizá esa sea la razón verdadera de este escrito y no la duda existencial sobre mi presente. Si mi presente tuviera algún amor, nada habría en él de malo. 

PD: Tercer texto rescatado de un blog personal desaparecido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario